martes, 6 de marzo de 2012

Nosotros elegimos

Que nuestras prioridades sean estas... o aquellas.
Si queremos esto para ellos... o buscamos algo más.
No dejarnos vencer por lo que digan los demás... o ir con el sistema a donde sea.
Luchar por un futuro más justo... o no.
No enviarlos a la escuela... o mandarlos aunque no nos convenza.
Escuchar nuestro corazón... o leer libros.

Aún cuando creemos que "no hay nada por hacer", que "las cosas son así", que "no las puedo cambiar". Siempre se puede cambiar y elegir otro camino. Pero hay que asumir riesgos, responsabilidades y seguramente, muchos cambios.

Pero aún así... nosotros elegimos.

jueves, 22 de diciembre de 2011

Feliz Litha para todxs



Hoy es la noche más corta del año. De acuerdo con las viejas tradiciones paganas, el solsticio marca el punto más alto del verano que comienza en Beltane (31 de octubre) y termina en Lammas (1 de febrero). Y es un día para festejar.

Desde Imbolc, el verano se abre paso lentamente y aquí llega a su punto máximo, por lo que la fertilidad y la luz están en su máximo esplendor. Pero... como se trata de una rueda, la llegada de Litha indica también que poco a poco la oscuridad se va a cernir sobre nosotros nuevamente. Cada día será más corto que el anterior hasta llegar al próximo solsticio, Yule, el 21 de junio.


Pero no es momento de pensar en lo que se viene sino de ser felices y vivir con plenitud el amor, la fertilidad. Es una época ideal para que florezca la pasión y para que todo se renueve.

Así que para lxs que vivimos en el hemisferio sur, no es momento de llenar la casa de objetos decorados con nieve o traer a papá noel, sino de celebrar la vida y la naturaleza, decorar con flores, guirnaldas, lazos, colores vivos, rojo, naranja, amarillo, blanco y verde (pero no en los clásicos tonos navideños), varas verdes y muchas velas a falta de fogata. Es un momento ideal para hacer coronitas de flores, para hacer una pequeña huerta, para festejar y vivir con alegría.

¡Feliz solsticio para todos!

lunes, 19 de diciembre de 2011

Saliendo del fondo del abismo


Liliana Lammers junto a Deseo Primal en el Paramana Doula 2011 en el Sheraton Libertador, organizado por Madre hay una sola.

Si hay algo que aprendí en los últimos tres días es que más bajo no podemos caer. Nuestra humanidad ha llegado a un punto que DEBE salir del fondo del abismo y por ello, muchos de los cambios que se producen en la sociedad, que parecen tan locos e impensables, están tomando tanta fuerza. Movimientos por una nueva conciencia, el veganismo, el apoyo a la lactancia materna a demanda, la crianza respetuosa y COMPLACIENTE, y por supuesto, cambiar la forma en que los bebés son recibidos.

Este fin de semana la Colectiva Deseo Primal (de la que formo parte), junto a otras cientos de mujeres, tuvimos la grandísima oportunidad de compartir tres días de charlas y emociones con el Dr. Michel Odent y la doula Liliana Lammers en el Curso de Paramana Doula. Como saben, dos grosos de los grosos en lo que es nacimiento respetado. Pero más allá de todo lo que transmiten con sus experiencias y conocimientos, que es muchísimo, nos enamoraron con su sencillez, con su calidez y con su generosidad (no sé si a todas, a nosotras seis sí, especialmente Liliana jajaja).

La sabia frase "Para cambiar el mundo hay que cambiar la forma de nacer" cobró mucho más sentido después de todo lo que hemos escuchado de la boca de estos genios. Porque todo lo que pasa en ESE PRECISO MOMENTO en que el niño está viniendo al mundo no sólo incide en los recuerdos de esa mamá, que recordá con más o menos alegría el nacimiento de su hijo, sino en la salud de ese bebé a lo largo de toda su vida y por sobre todo, en su capacidad de amar. Es un momento en el que somos más vulnerables que nunca pero a su vez, más fuertes, más mamíferas y no necesitamos a nadie ayudándonos, necesitamos que nos cuiden, que nos protejan del mundo exterior, pero para poder conectarnos con ese cerebro primitivo, con esa mujer-loba que SABE cómo parir, no necesitamos nada más de seguridad, tranquilidad, oscuridad y ambiente cálido.

Hay modas pasajeras, pensamientos que fueron instaurándose en el inconsciente colectivo, ideas, condicionamientos culturales que nos dicen que parir no es algo que podamos hacer por nosotras mismas, que para qué queremos parir con dolor como las indias, que es necesario que alguien esté ahí porque si no todo terminará en desastre, que el papá DEBE acompañar porque algo tiene que hacer. Hay muchas cosas que se dicen, que no se cuestionan, que nos hacen y nos dejamos porque realmente creemos que es así. Todo eso nos desconecta cada vez más de nosotras, de nuestro cuerpo y de nuestra propia capacidad. Una de las preguntas que nos quedaron pendientes hablaba de esto justamente, el parto es nuestro último resquicio de poder, ¿qué pasa si nosotras como mujeres perdemos esta habilidad tan maravillosa?

Tenemos que redescubrir lo simple. Saber que todo eso que necesitamos está en nosotras y cuanto más lo sepamos y más nos dejen en paz para parir, más fácil y rápido va a ser todo. Sin dudas, cambiar el mundo depende de nosotras.

Además de toda la grositud, también tengo que reconocer que si no fuera por mis hermanas de Deseo Primal y Sol, Vivi y Nata que también participaron de nuestra locura, todo esto no sería igual. Pasamos momentos entre hermanas, como tribu y que hacen también a lo hermoso que vivimos el finde. Esas cosas que me hacen pensar que siempre tenemos que dar la nota, que somos insoportablemente felices y que sin ustedes no sería lo mismo.

No hay palabras que puedan explicar lo que fue para nosotras poder participar del Paramana Doula, pero sabemos más que nunca que Deseo Primal tiene un camino firme y no podemos darnos marcha atrás, tenemos la responsabilidad de transmitir todo lo que hemos aprendido y de dar un paso más para salir del abismo.

PD: Les debo la foto, hay muchas pero hay que esperar a que se dignen a subirlas :P

domingo, 27 de noviembre de 2011

Somos tribu

Somos tribu. No hay nada que pueda definirlo mejor.
Hace unos meses atrás, cuando andaba en busca de apoyo para la crianza tan alternativa que estaba eligiendo, con una pequeña de 3 años a la que decidimos no mandar más al jardín, creciendo con el veganismo como filosofía de vida y el paganismo "como fe", nunca jamás creí que me iba a encontrar con esto.

Me hubiera gustado encontrarlo mucho antes, claro está, porque los primeros tres años de Luli hubieran sido muy diferentes. Al principio, por más que los dos sabíamos que estábamos eligiendo lo correcto, el mandato era muy fuerte. Nos tomó nada más y nada menos que 17 meses sacarle la baranda a la cuna y pegarla a la cama. Aunque siempre estuvo a menos de dos pasos de la cama, pero estaba ahí, con sus barrotes y Luli pasaba las primeras horas de su sueño ahí.

Encima veníamos con una situación de pareja y familiar muy difícil, por lo que en lugar de ver lo bien que manejábamos algunas cosas, todos opinaban sobre lo laxos que somos con la nena o creen que elegimos lo que elegimos por vagancia y no por un convencimiento real.

Nos costó también no avergonzarnos por no marcar límites a la fuerza, por respetar sus deseos y sus necesidades, porque nos hacían sentir flojos, malos padres. Cuando en algún momento le gritamos o hacemos algo fuera de lugar, todos nos marcan lo malos que somos pero cuando no lo hacemos, cuando somos como realmente creemos que es mejor para ella, todos nos dicen que estamos criando una rebelde, una inconformista, que le dejamos hacer lo que se le canta el culo.

Me tomó tiempo darme cuenta de lo importante que mi propia hija es para mi, aunque parezca mentira. Mis primeros meses fueron muy solitarios, con mucho dolor adentro. Físicamente me recuperé a los poquitos días, pero tuve mucha gente alrededor tirándome mierda y diciéndome que "era mi culpa" (según "alguna" persona haber tenido a mi hija fue cagarle el futuro brillante a Lucho) y me tenía que joder por haber tenido una criatura. Tuve una depresión post-parto que no le deseo a nadie y a pesar de que tenía mucha gente que me daba una mano en algunos sentidos, con todo eso que sentía, estaba completamente sola.

Pero la vida nos dio una revancha, en un momento en que realmente las dos lo necesitábamos mucho. Conocimos a mucha gente a la que hoy amo profundamente, que son mis hermanas y hermanos de la vida, mi tribu. Todo lo que hemos ido viviendo desde principios de este año me ayudó a cambiar mi perspectiva de mi misma, mi relación con mi hija y me ayudó a reafirmar muchas de las cosas en las que creo. Sabemos que elegimos el camino correcto y que por difícil que parezca hoy, las cosas no podrían ser de otra manera.

Hoy por suerte es más fácil encontrar esa tribu, solo hay que animarse. A mi, la ciber-tribu no me funcionó mucho, nunca me sentí cómoda (será porque es parte de mi laburo?), hasta que no conozco a las personas cara a cara como que no las registro demasiado pero sí Facebook fue el primer paso para dar con un grupo de personas que hoy son parte de mi vida, y no cibernéticamente (o sí jajaja porque chateamos todos los días) pero que están para dar un abrazo, para contener, para escuchar, para tomar mate y para "pelotudear" (porque a nosotras sí se nos da bien eso de sentarnos a charlar), para mirarnos y ayudarnos a ser* varias veces a la semana también.


* No es que no seríamos sin ellos, que ser siempre somos, desde que nacemos hasta que nos morimos o quizá más allá, pero a veces en la vida se es más que otras veces. Y en Velatropa, en una salida, en un paseo en colectivo o en una ida a la plaza, en un depto encerrados comiendo fideos, en compañía de nuestrxs hermanxs somos diferentes, crecemos en muchos aspectos y somos más felices.

PD: No me volví (más) loca. Lo del ser/no ser es un chistecín que viene de algunas charlas de tribu pero es cierto que hoy somos lo que somos gracias al espacio y a la gente que se nos cruzó en el camino.

lunes, 14 de noviembre de 2011

martes, 11 de octubre de 2011

Déjennos parir en libertad

A veces cuesta entender algunas decisiones porque somos todos seres humanos y nos cuesta comprender cómo hay gente que supuestamente está al servicio del pueblo y sólo lo está al servicio de su bolsillo. Sinceramente me cuesta comprender cómo hay gente tan mal intencionada, que no se informa y pretende imponer su forma de ver el mundo a todos los demás. Este es el caso de la diputada Chieno, una mujer que está impulsando que se modifique la ley obstétrica para que las parteras ya no puedan atender a las mujeres por su cuenta, en partos domiciliarios planificados o en un consultorio, bajo la supuesta "regulación del ejercicio profesional en nombre del bienestar de todos", lo que hace esta señora es imponernos su forma de pensar y de obligarnos a hacer lo que ella CREE (no sabe si es así) mejor.

Aquellas que ya hemos pasado por un parto intervenido, que hemos llorado por nuestros partos malogrados, que desearíamos volver a darles la oportunidad a nuestros hijos de nacer como se merecen, no volveremos a caer en la misma situación, incluso si hay una ley que nos prohíba tener asistencia durante el parto. Sinceramente creo que una acción semejante aumentará los partos no asistidos y las parteras "clandestinas", pero de ninguna manera nos llevará al 100% de intervencionismo que esta persona pretende.

Desde Deseo Primal hemos iniciado algunas acciones para demostrarle a la diputada que somos muchas las que queremos parir como, donde y con quien queramos, no por capricho, no por kamisazes sino porque somos mujeres responsables y conscientes que quieren darle a nuestros hijos el mejor inicio posible.

En nuestro sitio (Deseo Primal) encontrarás el listado de acciones y cómo participar.



miércoles, 7 de septiembre de 2011

Hemos parido: ¡Aquí están las madres!

Fue un largo camino hasta encontrarnos pero aún sin conocernos este proyecto ya estaba naciendo. Cada una con su forma de ser, de criar, de amar, fue dándole forma al sueño de tener un grupo para contenernos, sostenernos y recuperar la maternindad entrañable, como base de la sociedad que queremos. Recuperar el rol de MADRES COMPLACIENTES Y ENTRAÑABLES (siempre que lo queramos y sea nuestro deseo) y mandar a la mierda a la sociedad patriarcal.

Las casualidades nos cruzaron, por un lado u otro nos fuimos uniendo y nuestro sueño se fue materializando. Entre mates, charlas y muchas risas fue creciendo y hoy nace este colectivo con muchas ilusiones y proyectos. Porque el deseo materno y el deseo del bebé son uno, y existen. No somos madres blandas, no somos "dejadas", no "nos compran nuestros hijos" porque no sabemos "ponerles límites", simplemente elegimos ser complacientes y respetuosas, acompañarlos en un camino que ya de por sí es difícil como para que estemos atrás sumándoles miedos.

Les damos la bienvenida a Deseo Primal